Amantes de la Enseñanza

#0013 QUEJA POR LA ACCIÓN DE OTROS (Saint Germain)

  …….Algunas personas han contestado a esta humilde carta-periódico, manifestándome sus quejas o reclamos porque tal o cual instructor a cuyas clases asistían los llevó al desvío ya sea dándoles la enseñanza equivocada; sembrándoles resentimiento, discordia o animadversión hacia otras personas; o convirtiendo las clases en una cuestion de culto a su personalidad («…y tan serio que parecía al principio» me decía una persona), todo lo cual llevó a estos «senderistas» al desánimo y/o a apartarse por completo de la búsqueda espiritual.

…….Liga todo esto con otros comentarios que me hacen llegar en cuanto a que «en cierta página de Internet hablan atrocidades de la Metafísica, de Conny Mendez, de los Maestros… etc.», o que hay tal o cual instructor, cura, clérigo o pastor que no hace más que hablar de la «fuerza siniestra», de «satanás», de los «ángeles del mal», de la «condenación eterna de los que no están en ESTE grupo, culto, iglesia «…. etc. etc.
…….Y es allí justamente donde surge el refugio del «dharma», de la verdadera Enseñanza de la Luz. Lejos de condenar, el amado Maestro Ascendido SAINT GERMAIN (en las «Pláticas del YO SOY», XXV Plática, p. 191), nos ofrece la siguiente.»advertencia», tocándome añadir únicamente que «herramienta de las fuerzas siniestras» será todo aquel que (prescindiendo del título, vestimenta o categoría social que pueda tener) sólo de «las fuerzas siniestras» habla, o que a su paso genera miedo, discordia, animadversión, resentimiento, competencia, celos, envidia, angustia, zozobra… y demás «hierbas aromáticas» de la otra polaridad.

……….«ADVERTENCIA: No le den reconocimiento a nadie que sea una herramienta de las fuerzas siniestras. Sencillamente sepan algo únicamente: ‘Sólo existen la Inteligencia, la Luz y el Poder de la ‘Presencia YO SOY’ que actua.’

……….«No se preocupen por ninguna actividad personal de la clase que sea en ningún momento. Al Estudiante solamente le toca ver la Perfección, sentirla y verla sin importar cuáles puedan ser las apariencias humanas.