Amantes de la Enseñanza

#0019 MUNDO AJENO, VIDA AJENA (MaháChohán)

  El «Señor de Señores», el MaháChohán, en el Discurso que nos ofrece en «Luz de los Maestros Ascendidos» nos trae la siguiente perspectiva de meterse en los «negocios de tu hermano». Sé que son muchas las personas que consideran su DEBER meterse a tratar de regular (¿mitigar?) el comportamiento y/o sufrimiento de otras personas, especialmente de los «seres queridos». Considero que lo que ahora nos dice el MAHÁCHOHÁN, ligado a lo que hemos tratado en cartas anteriores, debe llevar a una profunda reflexión:

……….«—Reclamen que el Poder de su «Presencia» los gobierne en auto-control -cargando en y a través de su mente y cuerpo, y saliendo a su mundo a producir la Perfección armonizadora de la «Presencia» en su mundo yactividad. Ustedes son el Foco Central de su mundo. No pueden concocer el mundo de más nadie. No tienen nada que ver ni hacer con el mundo de nadie más. Se los ruego, ni siquiera tengan una opinión acerca de otra persona. Son ustedes quienes necesitan atención, ¡cada uno de ustedes! Nunca tengan opiniones acerca de otra persona. Si lo hacen, entonces estarán cargando su mundo con lo que ese sentimiento pueda ser. Ustedes son los únicos que van a desilusionarse. ¡La otra persona tiene una Presencia «YO SOY«! Pues, entonces que su «Presencia» se encargue de él o ella, y dejen ustedes de pensar en la personalidad y condiciones de cada individuo, Amados Míos, ¡si desean ser libres!

……….Oh, sí, ya sé, debido a todo el momentum y los hábitos adquiridos, la humanidad dice: «¿Cómo puedo dejar de criticar? ¿Cómo puedo parar esos sentimientos que quieren meterse en los asuntos de otra gente?» Bueno, ¡tiene que hacerse! Nadie constituye la excepción a la regla, porque es la Ley de su propia Vida. ¡Oh, considérenlo! Síganme la corriente por un momento y sientan esto profundamente. Todo lo que atrae la atención de ustedes, trátese de una persona, lugar, condición o cosa, todo lo que cause un sentimiento discordante en ustedes -y no importa que sea resentimiento, envidia, odio, crítica, condenación, enjuiciamiento o cualquier cualidad similar- lo estarán cargando su propio mundo emocional circundante. Y luego se preguntan, «¿Qué rayos le pasa a mi salud?»

……….Sólo hay una cosa que produce mala salud: ¡la discordia en los sentimientos! ¿Acaso no ven, Mis Amados, que si no hubiera discordia en los sentimientos, no habría nada en ustedes sobre lo cual la discordia del mundo exterior pudiera asirse y, así, afectarlos? Se trata únicamente de la Ley. En el momento en que algo puede alborotarlos, ¡eso sencillamente se ríe de ustedes! Dice: «¡Ajá, te tengo!» Y así será… por un tiempo. ¿Acaso no se dan cuenta, Mis amados, de lo que diez, quince, veinte o treinta minutos de violenta discordia entraña en sus sentimientos? Puede que lo olviden en media hora, pero el efecto permanecerá. Y lo peor de todo es que el efecto seguirá activo durante mucho tiempo después de que lo hayan olvidado. Por tanto, la próxima vez que bajen la guardia, ese efecto seguirá haciendo su trabajo porque ustedes, su mismísima Vida, lo han puesto en movimiento.»