Amantes de la Enseñanza

#0029 AUTO-SACRIFICIO Y RIGIDEZ DISCIPLINARIA (Emmanuel)

  Sigo recibiendo e-mails que me hacen «interrumpir la programación regular» (espero que esto no les moleste). En esta ocasión, traían a mi atención el hecho de que las personas en cuestión sentían que su «instructor» los hacía sentirse obligados a hacer tal o cual cosa, refiriéndose a sutiles exigencias en cuanto a atenciones que el instructor esperaba recibir a cambio de dar la instrucción, y me decían que esto les producía un gran desasosiego, angustia, y desánimo; que los llevaba a ver la personalidad del instructor en vez de concentrarse en la Enseñanza, que es lo importante. Por otra parte, otras personas se sienen torturadas por el hecho de que su instructor/pastor/cura/maestro/facilitador (etc.) los hace sentir obligados a seguir cierto camino, con el innuendo de que «fuera de este grupo/iglesia/enseñanza (etc.) sólo está la perdición» (por no hablar de «condenación eterna»!) En ambas instancias salta el «dharma» a mi auxilio. En este caso, se trata de dos de los pasajes más sublimes que aparecen en «El Libro de Emmanuel», los cuales afloran a mis labios con frecuencia durante mis clases y conferencias ya que son como imágenes que valen más que mil palabras. Son preguntas que le hacen, y que EMMANUEL contesta. [tomado de «El Libro de Emmanuel»]

1) ¿Constituye el auto-sacrificio una necesidad?

……….Si ustedes fueran una jarra llena de agua, limpia y cristalina, estarían más que contentos de servirla a otros a medida que pasan por la vida. Pero si fueran una jarra vacía, ¿qué podrían ustedes darle a otros si no una imitación de lo que es dar, lo cual es no dar del todo?

……….Lo que dieran -por tanto- CONLLEVARÍA UNA EXIGENCIA DE PARTE SUYA, ya que sus propias necesidades no han sido satisfechas. La nobleza de propósito debe ser apoyada por la nobleza de ser.

……….Se ha sobrevalorado el auto-sacrificio. Nadie necesita sacrificarse por otros.

……….Encontramos aquí una ilusión muy sutil. Cuando el «sacrificio» es doloroso, en ocasiones conlleva una renuencia a dar del todo. Cuando se está pleno, el dar es una necesidad y un regocijo. Es el Amor.

 

 2)¿Qué hay de los maestros espirituales que insisten en disciplinas rígidas? ¿Que hay de esas pácticas que «uno TIENE que hacer a diario»? Tengo mucho amor y respeto por tales maestros, mas experimento una dicotomía entre el amor y la demanda.

……….Tu pregunta no es tan importante como el miedo quisiera que fuera. Todo aquel que diga, «Tienes que caminar por mi sendero», es, en algún momento de tu vida, un SALVADOR y, en otro momento, un TIRANO. Cada maestro es una mano a la cual asirse cuando se está atravesando algún terreno difícil. No hay una sola enseñanza que esté garantizada a llevarlod al Cielo. A fin de cuentas, la verdad del asunto es que en ningún momento han abandonado el Cielo.

……….Todos ustedes son buscadores y conocedores de la Verdad. No tomarán el giro equivocado ya que el propósito de sus vidas es el de moverse a través de su propia personalidad humana y, finalmente, encontrar la valentía para recordar quiénes son. Si alguna enseñanza estridente los lleva de un aula de miedo a un aula de conocimiento, ¿hace alguna diferencia la naturaleza de la enseñanza? No exijan que sus historias pinten una imagen que los convenza de la validez de su propia sabiduría espiritual. Esto no hace de la vida suya una burla. En lo que la convierte es en una aventura segura.