Amantes de la Enseñanza

#0087 ASIMILACIÓN ESPIRITUAL (Saint Germain)

Son muchos los buscadores en el Sendero Espiritual que «confunden la gimnasia con la magnesia». Me refiero a que piensan que la cuestión es seguir al que (aparentemente) sabe más; o que cuánto más se sabe, pues tanto mejor.

Y es allí donde entra en juego un dicho (que, según han ripostado muchos, en su momento cae requete mal) que «el Sendero Espiritual es lo que ES, no lo que tú crees que es». Digo «cae mal» porque no hay nada que le caiga peor a la personalidad que darse cuenta de que las cosas no son como creía. Es con este estado de conciencia que debemos abordar la siguiente instrucción que nos ofrece el Amado Maestro Ascendido SAINT GERMAIN (tomado de Diario de El Puente a la Libertad-Saint Germain, Vol. 1):

………..Los estudiantes deben aprender a HACER SUYAS las Verdades que oyen y leen. En vista de que el caparazón de vivir destructivamente a lo largo de las centurias se incrusta los mundos mental y emocional del hombre promedio, gran parte de la Instrucción de los Maestros es desviada hasta por las conciencias más diligentes.

………..Con el mismo celo, precaución y sabiduría que el agricultor sensato siembra sus plantaciones en la primavera, a sabiendas de que su vida y bienestar serán determinados por su cosecha en el otoño, de la misma manera debería el estudiante plantar dentro de la conciencia las Palabras del Maestro, nutrirlas, quitarle la maleza de las IRRELEVANCIAS, y cosechar en su propio mundo la Conciencia del Maestro.

………..Este exhorto no puede darse muy a menudo, ya que EL SER EXTERNO SE INCLINA A «TIRARLE BARNIZ» A LA INSTRUCCIÓN QUE HA ESCUCHADO ANTERIORMENTE EN FAVOR DE LO DESCONOCIDO. La Instrucción de los Maestros no se repite, si se ha asimilado la primera vez. Cuando se da la repetición, el chela sensato se detiene y sabe que se le está «volviendo a alimentar» porque no ha asimilado el alimento que se le ofreciera anteriormente.

………..La IMPACIENCIA y el deseo de «sondear las alturas del Cielo y las profundidades del mar», más que el desarrollo de la propia Naturaleza Crística, han sacado del sendero a muchos chelas durante un período de corrientes espirituales particularmente auspiciosas. Recuerden que el Maestro conoce todos sus requerimientos, y antes de que su alma haya llamado, ¡Él habrá respondido con exactamente lo que ustedes requieren en ese momento en particular!