Por qué usamos “YO SOY” y no “I AM”

(argumentos para tener en cuenta y discernir)

 

Ante el cuestionamiento más o menos periódico acerca de porqué usamos el “YO SOY” como nombre de Dios en castellano y no “I AM” (en inglés) creemos necesario dejar claras las razones que nos sostienen:

(1) Tal como nos transmitió en sendas ocasiones el señor Werner Schroeder (fundador de la Ascended Master Teaching Foundation) tanto en conferencias públicas como en clases privadas, personas cercanas a Guy Ballard (v.g. Brother Bill, secretario privado de Guy Ballard) sostenían que era intención de la Jerarquía Espiritual que la Enseñanza de los Maestros Ascendidos se tradujera a todos los idiomas hasta que toda la humanidad fuera libre. Sin embargo, una vez que Guy Ballard dejó este plano, la persona que quedó a cargo de la “Actividad YO SOY” instauró la doctrina de que la Enseñanza no debía traducirse, directriz que prevalece hasta el día de hoy en esta organización.

 

(2) En los años 50, los Maestros Ascendidos Saint Germain, El Morya y Kuthumi (por mencionar solo a tres) insistieron sobre el mismo designio a través de “El Puente a la Libertad”, donde agradecían los esfuerzos de que esta Instrucción le llegase a toda la humanidad, sin hacer acepción de personas por su idioma ni invitando (ni conminando) a todos los habitantes de la Tierra a hablar inglés.

 

(3) Si se estudia con atención puede verse que en ningún lugar de las casi diez mil páginas de Enseñanza los Maestros Ascendidos segregaron a los estudiantes de habla inglesa de los demás buscadores de la Luz con algún tipo de privilegio, prioridad o superioridad con base al idioma.

 

(4) Por sobre cualquier consideración los Maestros Ascendidos están abocados a nuestra liberación de todo sufrimiento y de la rueda de nacimiento y muerte. De ser esencial para el logro de estos objetivos que nosotros pronunciáramos el nombre de Dios en inglés, los Maestros Ascendidos lo habrían señalado directa y enfáticamente, con el entusiasmo que les caracteriza, en cada ocasión que tuviesen. Mas ese no es el caso.

 

(5) Creemos que Dios es Omnipresente, de manera que no podríamos decir que unas palabras son sagradas y otras no. En este sentido, creemos que todas las palabras son sagradas y que lo que va a hacer la diferencia es cómo califiquemos el Santo Aliento con las palabras que usamos.

 

(6) El grupo Serapis Bey de Panamá ha trazado su servicio y actividades en base a la Enseñanza de los Maestros Ascendidos tal cual honestamente la comprendemos. En tanto sigamos convencidos de lo que hacemos y de las razones que nos sostienen, seguiremos el derrotero escogido, sin creer que es mejor (ni peor) que otro. Por un sentido de respeto y reverencia leal a cada empeño sincero, honramos y bendecimos las decisiones que toman otros buscadores de la Luz, aun cuando no sean las nuestras.

 

(7) Lo que menos importa es lo que opinamos nosotros acerca de este u otro tema. Una de las indicaciones de los Maestros es que el estudiante debe desarrollar discernimiento durante todo el trayecto de regreso a la Casa del Padre. Esta indicación nos ha servido en el grupo Serapis Bey de Panamá para tomarnos las prácticas que nos sugieren los Maestros como parte de una investigación personal y grupal.

Tomando nota de lo que nos dice el MaháChohán, consideramos nuestras actividades como “actividades de laboratorio” donde ensayamos diferentes combinaciones de palabras, visualizaciones, música, respiración rítmica, decretos rítmicos, danza, etc. De ahí que no sea cuestión de qué opinamos, si no de lo que hemos comprobado.

Así que animamos a los estudiante de a Luz (a estudiar y) a comprobar por propia cuenta el uso de las palabras “YO SOY” y “I AM”. No porque algo lo diga un Maestro Ascendido debemos creerlo “a pie juntillas”, eso no sirve de mucho. Lo que realmente vale, al final del día, es lo que uno ha experimentado por su cuenta.

 

(8) En honor al discernimiento y al sentido común, ¿en qué idioma decretaba Jesús de Nazaret?… Obviamente, no en inglés. Entonces, sus decretos usando el Nombre de Dios en arameo antiguo, ¿no eran efectivos? Obviamente que sí lo eran.

Entonces, ¿deberíamos decretar en el idioma materno de Jesús porque así nuestros decretos serán más efectivos, como nos decía un hermano: “definitivamente mejores”?

Y en verdad, ¿qué hace “definitivamente mejores” los decretos y las invocaciones? ¿El idioma? ¿La mezcla de idiomas? ¿El sentimiento con que se hagan? ¿La imagen mental que se sostiene mientras se descarga el decreto o se eleva una invocación? Respuesta: el estado de conciencia del practicante y la energía de que disponga.

 

(9) La única excepción al uso preferente de las palabras “YO SOY” es la mención que hace el amado Saint Germain respecto al uso de la palabra “OM”, en el libro Pláticas del YO SOY, páginas 54-55. En ese texto, no cuestiona el poder del “OM” por ser una palabra en sánscrito, sino el momentum que tiene y lo que significa espiritualmente: una Omnipresencia de la Deidad, mas no una Presencia activa como Dios en Acción en el individuo.

 

Los Maestros Ascendidos señalaron la importancia de la palabra YO SOY en inglés en dos Discursos durante la Dispensación de la Actividad “YO SOY” (vg. Gran Director Divino, Arcángel Miguel); sin embargo, llenaron las páginas de Sus libros con llamados intensos y directos a que los estudiantes de la Luz mantuvieran sus sentimientos en armonía y erradicaran de sí los hábitos destructivos de juicio, crítica y condenación.

Precisamente, opinar acerca de las prácticas espirituales de otras personas, criticarlas, juzgarlas en términos de si están bien o están mal, y condenarlas acusándolas de los peores males, va a contra vía de la esencia de nuestro peregrinaje en esta Tierra. Este peregrinaje está diseñado para que aprendamos a ser presencias confortadoras. En palabras del Maestro Ascendido Jesús (tomadas del libro “Diario de El Puente a la Libertad – Jesús“):

 

Es fácil distinguir entre las masas al hombre que está impregnado con el Espíritu Santo, debido a su reverencia natural por todas las cosas santas, y por su respeto a las creencias, religiones y conciencia de su prójimo –por más que su propia luz le recuerde que esa ortodoxia no constituye necesariamente la plenitud de la Verdad.

La ausencia de burla, de orgullo espiritual y de discriminación racial distingue a un hombre de este tipo de los que se embarcan en “cruzadas” de un tipo u otro, esforzándose por promulgar sus conceptos individuales con la cruel espada de la intolerancia en vez de iluminar el alma con amor.

La reverencia humilde y poco ostentosa por Dios, esa que no ofende las sensibilidades del prójimo mediante un espectáculo externo sino que más bien irradia a través de él en gracia amorosa, es el don del Espíritu Santo que está encarnado a través del Sexto Rayo.