Amantes de la Enseñanza

#0026 ADMISIÓN DE FRACASO (Saint Germain)

A todos les agradezco los e-mail que me envían tanto con sus comentarios como con sus inquietudes, ya que éstos me hacen «interrumpir la programación regular» a fin de atender (con el «dharma») necesidades reales que puedan estar experimentando. Este envío constitye una de tales «interrupciones».

 

La maravilla de la Enseñanza de los Maestros (a diferencia de la enseñanza de los seres humanos) es que tiene una cualidad especial, digamos…. «elevada» (por no redundar en lo de «ascendida») que opera como por arte de magia en todos aquellos que, tal cual lo indica Saint Germain en esta selección que hoy les ofrezco , «sean honestos, sinceros, diligentes y determinados para con el Poder de la Luz del propio corazón». Observen que la lealtad (v.g. honestidad, diligencia y determinación) es para con el propio Cristo Interno, «la Luz en el propio Corazón». Y es éste un artículo de DISCERNIMIENTO, por cuanto hay algunos hombres (¡y mujeres también!) que pretenden adjudicarse esta cualidad (así como el monopolio sobre la administración de la Verdad). Digo «pretenden» porque no es nada más que eso, una vana pretensión, ya que la Verdad únicamente le corresponde y pertenece a la «Magna Presencia YO SOY» en quien debería estar anclada nuestra atención en TODO MOMENTO. El hombre no es más que un «corre-ve-y-dile» de la «Presencia» en este plano tridimensional, y todo aquel que piense o pretenda argumentar lo contrario…. pues, le tocará «el llanto y crujir de dientes» en la oscuridad que dicha actitud atraerá a su alrededor.

 
Los problemas o «pruebas» en el Sendero no se presentan para fastidiarte la vida, amado lector, sino para darte la oportunidad de hacer el Llamado a la «Presencia» y (lo más importante de todo) MANTENERTE en el mismo… pase lo que pase. [Tomado de «Discursos del YO SOY para los Hombres del Minuto» del amado Maestro Ascendido  SAINT GERMAIN]: 

…….Revisen el colapso de la bolsa que se dio algunos años atrás [hablando de la caída de Wall Street en 1929]: miles de personas que habían acumulado grandes fortunas las perdieron de un día para otro. Luego, ¿qué pasó? Tenían la misma inteligencia, tenían la misma Vida fluyendo a través de sí -todo exactamente igual que antes del colapso de la bolsa. Entonces, ¿qué pasó? Pues, QUE ACEPTARON EL SENTIDO HUMANO DE FRACASO, DE PÉRDIDA . De haber ellos invertido ese sentimiento y de haberle dicho a Dios -aún si desconocieran al «YO SOY»-:»Dios Todopoderoso, yo ya logré esto una vez. Rehuso aceptar esta apariencia. Yo iré hacia adelante y lo lograré de nuevo,» se les habría despejado el camino y lo hubieran logrado más rápidamente que la primera vez, porque ellos tenían el momentum acopiado.

…….Es allí donde la humanidad se encuentra en la actualidad. En el momento en que admites el fracaso en tus sentimientos, a esa cualidad se le apremia a actuar allí; y se abalanzará y repelerá todo lo demás. No importa cuál pueda ser la pérdida que parezcas haber experimentado en tu vida, nunca permitas que tus sentimientos vuelvan a aceptarlo. Di, «eso aparentemente se fue; pero la misma Inteligencia, Poder y Habilidad están aquí igual que antes» -¡Y ESO ES VERDAD! La humanidad, a causa de la SUGESTION MASIVA, ha llegado a pensar que no tiene la misma vitalidad y energía a raíz de la acumulación de los años. Los seres humanos se contraen y dicen, «bueno, me parece que ya es por el gusto.» ¡Qué error, qué gran error! Es evidente que la humanidad no ha sabido que está conectada con el Más Grande Poder en el Universo; pero ahora ustedes, que sí lo saben, pueden reversar todas estas condiciones.

…….Señores, les digo que de tener ustedes setenta años de edad, si enderezaran la columna, se volvieran a su propia «Presencia» e invocaran a esa Magna Energía y Vitalidad a entrar en su cuerpo, podrían restablecer la juventud y actividad que tenían a los treinta. ¡Y hablo en serio! Por ende, señores, quiero que ustedes sepan que desde Nuestra Octava de Vida, a todos aquellos de ustedes que sean honestos, sinceros, diligentes y determinados para con el Poder de la Luz del propio corazón, Nosotros les daremos toda la asistencia que sea posible para su Victoria ¡a partir de hoy! Pero ustedes NO PUEDEN DARSE EL LUJO de ceder en nada ante las sugestiones del mundo externo. Si ceden, entonces estarán invitando a entrar a su mundo todo lo que se ha acumulado en términos de limitaciones humanas.»