Tomado del libro «Boletines Privados de Thomas Printz», vol. 3.
Doquiera que vean la apariencia de imperfección, en vez de registrar un desagrado por ella, ¡Oh! sientan Conmigo el regocijo que genera —invocar impersonalmente energía ya calificada Divinamente— dentro, a través y alrededor de esa persona, lugar, condición o cosa.
Pidan que ese Fuego Violeta inteligente o cualquiera de los que representamos este Rayo, cambiemos esa cualidad de energía a una cualidad armoniosa, bella y feliz y reciban la alegría que se deriva cuando permiten que la vida —a través de ustedes— ¡libere a punta de amor a otra vida aprisionada!
