Tomado de “Diario de El Puente a la Libertad Pablo El Veneciano”, [p. 32].
Tengo, dentro Mí propio Cuerpo Causal, las melodías sanadoras que Serapis consiguió y que podrían curar el cáncer y esas terribles enfermedades que invaden los cuerpos y mentes de las personas y las destruyen; pero es difícil, en el tumultuoso vivir del mundo occidental, mantener un aura sin perturbación durante el tiempo suficiente —o lo suficientemente libre de las presiones de la moviente pantalla de maya—para mezclar, dentro de esa conciencia, lo suficiente de esa armonía para que pueda ser exteriorizada.
En la era en que los grandes compositores recibieron de este infinito ímpetu, ustedes recordarán que la vida no se vivía tan agitadamente; pero aquí, hoy en día, con las multitudinarias vibraciones del comercialismo, Me resulta sumamente difícil llegar a la conciencia receptiva de hasta chelas altamente entrenados y desarrollados, a lo largo de las líneas de evolución que están a Mi disposición, para ayudar en servicio al amado MaháChohán.
Sin embargo, Me empeñare a diario dirigir dentro de sus conciencias abiertas, las ideas, los bellos pensamientos-forma desde la mente y corazón del Padre que nunca antes han sido exteriorizados, y cuando su conciencia esté lo suficientemente clara como para captarlos, serán exteriorizados sobre la pantalla de la vida sin esfuerzo alguno de la voluntad humana.
Yo mismo logré esto antes de recibir el llamado desde mi propia gran Presencia, y entré al Corazón de la Liberación Eterna (el artista, Paolo Veronese 1528-1588). Yo había estudiado bajo el Señor Maitreya durante setecientos años antes de Mi encarnación final, y había alcanzado una gran comprensión del poder que yace dentro de “mantener la guardia en alto”. A través de Mis humildes esfuerzos sobre el bastidor, Me esforcé por descargar sobre la pantalla de la vida algo de esa belleza, de manera que pudiera perdurar y, quizás, ser una inspiración para la conciencia de la humanidad en días posteriores.
Amados corazones de Luz, Mi empeño consiste en darles una conciencia y sentimiento de su propio poder individual para elevar su mente consciente externa y encontrarse con nosotros en “El Puente” y Nosotros, que podemos alcanzar dentro de la Mente de Dios y aún así mantener la conciencia despierta, traeremos adelante y les descargaremos la plenitud del bien que allí hay. Verán, el Tercer Rayo representa la conexión entre los Ámbitos Internos —que no contactan directamente a la Tierra— y los cuatro ámbitos externos que tienen contacto a través de los Cuerpos Mentales Superiores de los seres no-ascendidos.
