Tomado de “Sendero de Luz”.
La Guardiana Silenciosa Cósmica de este universo recibió en Su Conciencia el diseño creado por Dios Padre-Madre de este sistema —los Dioses Soles Helios y Vesta— de todos los planetas que habrían de pertenecer al sistema. Ella absorbió el plan, y aceptó la responsabilidad de sostener el Concepto Inmaculado para cada planeta hasta que llegara el momento en que Helios y Vesta designaran el instante Cósmico en que dicho planeta en particular sería exteriorizado.
Desde esta Guardiana Silenciosa Cósmica se proyectaron siete Guardianas Silenciosas menores, las cuales, a su vez, encarnaron el diseño de sólo un planeta.
A su debido tiempo, llegó la hora al planeta Tierra de ser exteriorizado. Se citó entonces a un gran Ser llamado la Guardiana Silenciosa Planetaria, quien recibió a su cuidado de parte de la Guardiana Silenciosa Cósmica, el plan para el nuevo planeta, aceptando a su vez la responsabilidad de mantener el Concepto Inmaculado para la Tierra hasta que el más ínfimo detalle del Plan Divino fuera realizado.
Es importante darse cuenta de que la precisión, la paciencia y la fidelidad de estas Guardianas Silenciosas son las responsables por la perfección del patrón sobre el cual se construyen tanto el universo como los planetas individuales. Si tan siquiera por un instante esos Divinos Seres hubieran descuidado el Concepto Inmaculado, se hubiera distorsionado la forma del universo, y puede que los planetas ni siquiera se hubieran integrado.
